lunes, 9 de agosto de 2010

mascotas. II parte

Los pensamientos sobre Clint Davis me hicieron recordar mis otras mascotas. Mi niñez y adolescencia pasaron en departamento de mis padres, con 3 cuartos, no muy grandes. Pero siempre habían mascotas allí. Tenía:
  • mi perro Richard de Burg (juro, ese nombre le daban sus dueños primeros!!!!!) Su carácter era horrible pero su muerte ese año me hizo muy triste 
  • la gata Anisia de mi hermana (el nombre ruso, pero muy raro). Nadie de mi familia les gustan los gatos, la tomaron porque su dueña quería ahogarla :(. También el carácter duro, además siempre hace que quiere. Ya tiene 12 años
  • mi rata Margo Fincher. Ya he dicho sobre ella. A veces jugaba con Anisia, pero no pienso que sería el juego justo si las dejaría solas. Olvide decir, que mi madre tenía mucho miedo de ella.
  • la coneja Esmeralda de mi hermana. Era un regalo de amigos de mi hermana cuando ella tenía 12 años. Una pesadilla de mi madre, como Esmeralda roznaba y destrozaba todo en piso. Fuimos a dacha (casa para vivir en verano) con ella, y allí Esmeralda se huyó.(Estábamos muy triste con mi hermana, aunque mi madre estaba feliz ). Espero, nadie le comió. ¿Como es posible comer la coneja con nombre Esmeralda?????
  • el cobayo Bonifatius. No era nuestra mascota de verdad, pero de un hombre, amigo de nuestra familia. El muchas veces salía de la ciudad y dejaba Bonifatius en nuestra departamento.Era muy amable, aunque muy tonto y no muy amigable con otros animales. Tenia pelo largo y a veces lo cortábamos. Era muy divertido.
Pues todos esas mascotas vivieron juntos solo por un mes o dos, pero toda mi familia pequeña (¡mas animales que humanos! ) se sintió como si viviríamos en jardín zoológico.

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